Estudio

Espíritu

Bertolt Brecht decía que «habitar significa dejar huella». Todo nuestro entorno está marcado por las huellas que el hombre ha ido dejando, y las más contundentes y duraderas son las edificatorias. Esto hay que tenerlo muy presente a la hora de proyectar.

En ARBECO tenemos como principio que la huella que dejemos sea respetuosa, sostenible y proporcionada.

Cierto es que, además, tenemos un compromiso con los objetivos del cliente, por lo que nuestro trabajo consiste en buscar la manera de cumplirlos sin olvidar los principios enunciados anteriormente.

Evidentemente un proyecto no va a buen puerto si económicamente no es viable, y eso lo tenemos muy en cuenta a la hora de hacer que todos los costes de construcción se ajusten al objetivo, sin desviaciones. Para ello tenemos que conjugar aprovechamiento de espacios, diseño e innovación de materiales.

El camino

Contamos con la experiencia que nos da haber iniciado nuestra actividad profesional en 1984. El camino lo inició Fernando Gutiérrez Sanz-Gadea, arquitecto con la doble especialidad en edificación y en urbanismo.

Gracias a esta dilatada trayectoria podemos presumir de tener un equipo multidisciplinar formado por unos profesionales que hemos podido ir seleccionando durante años, lo que nos ha permitido crear un método de trabajo eficaz, flexible y comprometido.

La eficacia nos la da la experiencia y el conocimiento. La flexibilidad nos la da haber vivido periodos tanto de carencia como de plenitud, con lo que ello conlleva. El compromiso nos lo da entender que un estudio de arquitectura no deja de ser una empresa de servicios, y como tal hay que entenderla y actuar.

No hay proyecto ni obra que se repita, ya que nos enfrentamos siempre a diferentes variables: condiciones urbanísticas, terrenos singulares, topografías a veces complicadas, programas funcionales únicos y objetivos económicos muy a tener en cuenta.

Hemos sido afortunados por haber podido redactar un gran número de proyectos y dirigir obras de diferentes condiciones. Nos ha interesado especialmente el concepto de habitar, por lo que nos hemos adentrado mucho en él, contando con más de 16.000 viviendas proyectadas, de las que 7.000 han sido ejecutadas para diversos promotores y cooperativas como Riofisa, Bitango, Bigeco, Hercesa, ING, Duprocom, Nozar, Donkasa, Egido, Urbinsa, Aelca, Level, Ikasa, Lar, Amenabar, Vía Célere, Alexia, Nidra Homes o Víveme.

El método

Abordar un proyecto en ARBECO es enfrentarse a la resolución de una ecuación. Una ecuación en la que entran en juego tantas variables como condicionantes imponga el contexto. Nuestro trabajo, por tanto, no es otro que resolver las incógnitas de cada proyecto a través de nuestra arquitectura.

En esta aproximación es de vital importancia el papel del equipo humano en la toma de decisiones, dotando de alma a los proyectos. El trabajo en equipo es la base de nuestro funcionamiento, en el que hemos basado nuestra metodología desde el inicio.

Creemos en los equipos multidisciplinares, en los que cada participante aporta su experiencia y formación para alcanzar el mejor resultado dentro de un entorno colaborativo que permita la toma de decisiones coordinada y en tiempo real. Por eso, en ARBECO contamos con un equipo técnico de expertos en constante exploración y actualización de sus conocimientos, para dar siempre la solución más acorde a cada situación.

En este tiempo hemos evolucionado a la vez que la tecnología a nuestro alrededor: hemos pasado del lápiz al CAD, y del CAD al BIM, cambiando de herramientas y de metodología. Aunque seguimos abordando el trabajo de forma artesanal, con el papel de croquis como punto de partida, el uso de herramientas basadas en la gestión de información y datos nos ha permitido ganar aún más control sobre los proyectos, facilitándonos un enfoque estratégico sobre la labor de diseño.

Caminamos hacia un horizonte en el que las personas, apoyadas en la tecnología, seamos capaces de tomar las mejores decisiones. Cada proyecto es una ecuación nueva y distinta a las anteriores, y eso hace que no perdamos las ganas de seguir resolviéndolas.